El derecho a la salud

El Derecho a la Salud es uno de los derechos humanos fundamentales reconocidos a nivel internacional. Se entiende como el acceso equitativo y universal a los servicios de salud necesarios para mantener, mejorar y restablecer la salud física y mental de todas las personas, sin discriminación alguna.

SALUD Y BIENESTAR

Alisson Lara

8/13/20233 min leer

El Derecho a la Salud es uno de los derechos humanos fundamentales reconocidos a nivel internacional. Se entiende como el acceso equitativo y universal a los servicios de salud necesarios para mantener, mejorar y restablecer la salud física y mental de todas las personas, sin discriminación alguna. En el presente artículo, exploraremos la importancia del Derecho a la Salud en la sociedad, su evolución histórica, los desafíos que enfrenta y las medidas necesarias para garantizar su efectivo cumplimiento:

Todas las personas tienen derecho a la salud, que es el goce máximo de bienestar en todos los aspectos del ser humano en su vida como lo son el bienestar físico, emocional y social. Del cual todas las personas tienen que gozar, y ser respetados por el Estado, la familia y la sociedad. Por lo que lo tenemos regulado en nuestra Constitución en el Art. 65 de nuestra Constitución, el que dice: ¨La salud de los habitantes de la República constituye un bien público. El Estado y las personas están obligados a velar por su conservación y restablecimiento. El Estado determinará la política nacional de salud y controlará y supervisará su aplicación¨. Además de verlo en nuestra normativa nacional, esté se regula y protege internacionalmente ya que la Organización Mundial de la Salud nos dice: ¨el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano¨. La ONU dice que la salud es uno de los derechos que se les tiene que ser respetado y dado a todas las personas para que se alcance el grado máximo de bienestar de las personas, nos recalca que es uno de los derechos fundamentales de las personas esto sin distinción de raza, religión, o estatus social. Por lo que los Estados tienen que ser el primer ente regulador para que a las personas le sean respetado su derecho a la salud con normativa específica, políticas públicas, etc, con el fin de llevar el mismo a las personas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la salud se divide en: física, mental y social. Los cuales tienen que ser debidamente respetados por todos para que las personas vivan plenamente potenciando su dignidad humana.

Salud física. Corresponde a la capacidad de una persona de mantener el intercambio y resolver las propuestas que se plantea. Esto se explica por la historia de adaptación al medio que tiene el hombre, por lo que sus estados de salud o enfermedad no pueden estar al margen de esa interacción.

Salud mental. El rendimiento óptimo dentro de las capacidades que posee, relacionadas con el ámbito que la rodea. La salud radica en el equilibrio de la persona con su entorno de ese modo, lo que le implica una posibilidad de resolución de los conflictos que le aparecen.

Salud social. Representa una combinación de las dos anteriores: en la medida que el hombre pueda convivir con un equilibrio psicodinámico, con satisfacción de sus necesidades y también con sus aspiraciones, goza de salud social.

El Derecho a la Salud es un pilar fundamental para el bienestar social y el desarrollo humano. Garantizar que todas las personas tengan acceso equitativo a los servicios de salud no solo es una responsabilidad moral, sino también una necesidad para construir sociedades justas y prósperas.

A pesar de los avances realizados en los últimos años, aún existen desafíos significativos para lograr una plena realización del Derecho a la Salud. La desigualdad en el acceso a la atención médica sigue siendo una barrera importante, especialmente en comunidades marginadas y países en vías de desarrollo. Es esencial implementar políticas y programas que aborden estas disparidades y aseguren que nadie se quede atrás.

Además, la prevención juega un papel crucial en la promoción de la salud y la reducción de enfermedades. Las políticas de prevención deben ser prioritarias en la agenda de salud, fomentando estilos de vida saludables, promoviendo la vacunación, y facilitando el acceso a programas de detección temprana de enfermedades.

Asimismo, la educación y la concienciación son herramientas poderosas para empoderar a las personas en la toma de decisiones informadas sobre su salud. Promover la alfabetización en salud, brindar información clara y accesible, y fomentar la participación ciudadana en la formulación de políticas de salud son aspectos clave para garantizar el cumplimiento efectivo del Derecho a la Salud.

En conclusión, el Derecho a la Salud es un imperativo moral y legal que debe ser protegido y promovido en todos los niveles de la sociedad. La salud no debe ser un privilegio reservado para unos pocos, sino un derecho humano universal que nos concierne a todos. ¡Trabajemos juntos para construir un mundo donde todas las personas tengan la oportunidad de disfrutar de una vida saludable y digna!