Los Derechos Humanos en la Sagrada Escritura

El efectivo reconocimiento de la dignidad de todo ser humano exige el respeto, la defensa y la promoción de sus derechos, por lo que en la Sagrada Escritura encontraremos que es Dios mismo a través de sus profetas que clama por justicia y la defensa de los derechos.

DERECHOS HUMANOSFE

Dennis Bautista

7/21/20232 min leer

Al abrir la biblia y leerla, nos daremos cuenta que en diferentes partes nos hablan de la dignidad que posee toda persona humana, por el hecho de ser creados a imagen y semejanza de Dios, tal cual lo coloca al frente de toda la creación como colaborador y protector. En el libro de Génesis 1, 26 leemos: “Dijo Dios: ‘hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras y los reptiles’”; siendo el hombre a imagen y semejanza de su creador, dotado de un alma, razón y voluntad es poseedor de derechos y deberes, que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza (CELAM, Departamento de Justicia y Solidaridad, 2017).

El efectivo reconocimiento de la dignidad de todo ser humano exige el respeto, la defensa y la promoción de sus derechos (CELAM, Departamento de Justicia y Solidaridad, 2017), por lo que en la Sagrada Escritura encontraremos que es Dios mismo a través de sus profetas que clama por justicia y la defensa de los derechos, principalmente de los derechos de los grupos en condición de vulnerabilidad.

Cuando Dios le dio la ley al pueblo de Israel, les hacía el llamado a no hacer daño a las viudas ni a los huérfanos (Éxodo 22, 21), los cuales, en aquel tiempo, eran los mas vulnerables ante las injusticias y atropellos; mas adelante por boca del profeta Isaías hace nuevamente el llamado a su pueblo a buscar el bien y la justicia, a dar sus derechos a los oprimidos (Isaías 1, 17).

La sagrada biblia, palabra de Dios y base de nuestra fe, nos orienta a los cristianos de hoy en nuestro caminar como seguidores de Cristo y como ciudadanos miembros de una sociedad, estamos llamados hacer vida el mensaje de Dios de respetar la dignidad de cada ser humano, haciendo valer sus derechos, principalmente los derechos de los mas oprimidos: viudas, huérfanos, migrantes, víctimas de las violencias, desplazados forzados, personas de la tercera edad, campesinos, obreros, etc.

Jesucristo mismo se encarna en cada hermano y hermana que sufre, en las víctimas que han sido vulneradas en sus derechos, en los más pobres: “porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber; fui forastero y ustedes me recibieron en su casa; anduve sin ropa y me vistieron; estuve enfermo y fueron a visitarme” (San Mateo 25, 35-36); y también llama dichosos a aquellos que luchan por la paz, por la construcción de un mundo mas justo: “felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios” (San Mateo 5, 9).

Esta es la razón por la cual la Iglesia promueve y defiende los derechos humanos, por ser naturales e inherentes de toda persona, por que los mismos vienen de la dignidad que tenemos por ser creados a imagen y semejanza de nuestro Creador. Ya decía el apóstol Santiago en su carta: “hermanos, si realmente creen en Jesús, nuestro Señor, el Cristo Glorioso, no hagan diferencias entre personas” (Santiago 2,1), de igual forma nosotros los Cristianos de hoy debemos reconocer en el hermano y hermana la imagen de nuestro Señor, y contribuir desde nuestra familia, comunidad, trabajo, estudio e Iglesia, a la construcción de una sociedad justa y fraterna, haciendo presente el Reino de Dios.